Comunicación familiar: el buzón

Una de las quejas más habituales que suelo recibir de madres y padres de adolescentes es que no saben como comunicarse con su hijo o hija, que no saben cómo hacer para que sus hijos e hijas le cuenten lo que le pasa, qué hacen y con quién o cómo se sienten.

Es verdad que cuando los niños son pequeños sentimos que no necesitamos tanto una comunicación familiar, pero a medida que crecen, y muy especialmente en la adolescencia, haber sabido construir  un buen vínculo de comunicación es muy importante.

Por eso, una de las tareas indispensables de los padres y madres debe ser establecer una buena comunicación familiar.,  para que,  según vayan creciendo nuestros hijos e hijas, sepan que tienen en sus padres un apoyo que le ayude cuando se encuentre con una situación complicada.

Esta es una tarea que debemos hacer desde que los niños y niñas son pequeños, es decir,  establecer dinámicas de comunicación para  crear un espacio en el que todos los miembros de la familia puedan hablar sin temor a sentirse juzgado o criticado, en el que  pueda exponer las preocupaciones y dudas, en el que hablar de las emociones que sienten ante las diferentes situaciones.

Y para ese fin os traigo una técnica ideal para  construir una buena comunicación

¿En qué consiste?

Esta técnica la he bautizado «El buzón» y tengo que reconocer que nosotros la empezamos de forma casual y fue idea de mi hija mayor. A ella, hay cosas que le es más fácil contar a través de una carta, le resulta más fácil comunicarse así. Así que, cuando quiere decirnos como se siente acerca de algo, o incluso cuando hace algo que sabe que no está bien, me escribe una carta, yo la leo y luego hablamos sobre ello.

Tengo que confesar que eso es una herencia mía, porque yo también creo que hay muchas ocasiones en que es más fácil decir las cosas por escrito.

Así que se me ocurrió aprovechar eso para crear una forma más de comunicarnos entre nosotros  y fue cuando nació el «buzón»,

¿Cómo funciona?

El funcionamiento es muy sencillo. El primer paso es crear el buzón. Para ello puedes hacer una sesión de manualidades para hacer el  buzón. Puedes usar una caja y decorarla como queráis, ya sabéis, imaginación al poder.

El segundo lugar es explicarles que en ese buzón podemos meter cualquier mensaje que queramos. Lo podemos cuando estamos enfadados por algo, o tristes, cuando hacemos algo que no está bien o incluso para decir algo bien sobre alguien.

Se coloca la caja en un lugar accesible para todos con papel y bolis o lápices

Lo siguiente es estipular un día en el que se abre el buzón: puede ser por la noche o una vez cada tres días, cada familia debe buscar un momento apropiado.

En el momento acordado se abre el buzón, si hay cartas, porque habrá días en que no haya cartas, se lee las cartas y se habla sobre ello. Si es algo de lo que quieren hablar en privado, lo pueden indicar en el papel.

Como veis es muy sencilla y que es muy  útil para aprender a comunicarnos con nuestros hijos e hijas.

¿Qué te parece la idea? Si la pones en práctica no olvides contarme.

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